Día 12/16 de Noviembre

Néstor Fischer

REVISANDO NUESTRA FE

Cada mañana, al despertar damos gracias a Dios por todo lo que Él nos permite disfrutar y luego, pasamos a contarle todo lo que en nuestro corazón necesita una solución, problemas, enfermedades y necesidades de nuestros hermanos.

A partir de ese momento comenzamos a batallar con nuestra fe, ¿será pronto? ¿será mañana? ¿Cuándo será la respuesta? Muy seguro estoy que Dios nos escucha, Él no guarda nuestra oración en un cajón de escritorio, y que la respuesta viene sólo y únicamente de Él. Veamos tres puntos a incluir diariamente en nuestra oración.

1: El tamaño de nuestra Fe
Dios es quien aumenta nuestra fe, ésta no puede crecer por sí sola. Debemos pedir a diario que Él la expanda, lo cual nos afirmará para dar mayores saltos en fe.
En este pasaje, los discípulos ya habían visto muchos milagros de Jesús, digamos como para tener una fe bastante importante, pero:
Dijeron los apóstoles al Señor: Aumenta nuestra fe. Dijo el Señor: si tuvierais fe tanto como un grano de mostaza, dirías a este sicómoro: Desarráigate y trasplántate al mar, y él os obedecería.” Lucas 17:5-6

2: El Amor y nuestra Fe
“Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy” 1 Corintios 13:2.
El amor es el condimento necesario para que nuestra fe sea útil a la obra de Dios, es el aceite vital para que nuestra fe pueda deslizarse, fluir, avanzar hacia lo que Dios quiere concretar por medio nuestro. Sin Amor, nuestra fe será limitada. “Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” 1 Corintios 13:13.

3: La obediencia, nuestra fe y su respuesta
Con nuestra fe en mano, obedeciendo su palabra, y poniendo en práctica el amor, obtendremos pronto respuestas como ésta: “Multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo, y les daré todas esas tierras. Por medio de tu descendencia todas las naciones de la tierra serán bendecidas, porque Abraham me obedeció y cumplió mis preceptos y mis mandamientos, mis normas y mis enseñanzas”. Génesis 26 4-5

ORACION: Señor, que la fe, el amor y la obediencia a tu palabra, sean los pilares de mi vida en ti. ¡Amén!