Día 27/22 de Noviembre

Ximena Rodríguez

LA FE QUE NO CONOCE LÍMITES

Jeremías 32:27… ¿Hay acaso algo imposible para Dios? ¡Sin duda que NO!

¿Cuantas veces nos repetimos este versículo, una y otra vez? ¿Realmente le crees a Dios de todo corazón que para Él no hay nada imposible?

Las hijas de Zelofehad se aferraron a la Palabra de Dios, les creyeron a Dios y Dios premio su Fe.

Números 27:3 “Nuestro padre murió en el desierto y él no estuvo en la compañía de los que se juntaron contra Jehová en el grupo de Coré sino que en su propio pecado murió y no tuvo hijos

La muerte de Zelofehad se produce como consecuencia del castigo contra toda la nación por haberles creído a aquellos espías sin Fe que fueron a reconocer la tierra prometida.

Al parecer a Zelofehad no le alcanzó la Fe para creer en la promesa de Dios, en el Dios que los había sacado de Egipto para hacerlos entrar en la tierra prometida. Se dejó contaminar por aquellos hombres faltos de Fe.

Sin embargo, la historia cambia cuando Maala, Milca, Noa, Holga y Tirsa deciden presentarse delante de Moisés a pedir justicia jugándose la carta más poderosa que tenían en ese momento: “LA FE”

Números 27:4 ¿por qué será quitado el nombre de nuestro padre de su familia por no haber tenido hijo? Danos heredad entre los hermanos de nuestro padre.

En aquel tiempo la ley hebrea les otorgaba únicamente a los varones el derecho de la heredad, pero estas cinco mujeres valientes, llenas de Fe decidieron presentarse delante de Moisés, del sacerdote Eleazar, de los lideres y de toda la congregación y reclamar parte en la tierra prometida y Jehová premio la Fe de ellas y les otorgó su petición.

Nuestra Fe es probada en los tiempos de dificultad. Estas mujeres se presentaron en un contexto de la historia donde todo indicaba que su petición no iba a transcender, pero la Fe de ellas traspaso todo limite, rompió con el estereotipo de aquel momento y abrió camino a una nueva historia. Ellas le creyeron a Dios y actuaron en consecuencia.

Las hijas de Zelofehad, pidieron y no dudaron (Santiago 1:6), pidieron con FE, con esa fe que agradó a Dios.

• ¿En quién estas depositando tu Fe?
• ¿Vas a hacer como Zelofehad que por no creerle a Dios no entró en la tierra prometida? ¿O vas a ser como estas cinco mujeres que decidieron cambiar la historia y creer en el Dios que todo lo puede?