Día 30/25 de Noviembre

Carlos Schenk

A LA ALTURA DE TU VOLUNTAD

A la mañana siguiente, Abraham se levantó temprano. Ensilló su burro y llevó con él a dos de sus siervos, junto con su hijo Isaac. Después cortó leña para el fuego de la ofrenda y salió hacia el lugar que Dios le había indicado. Al tercer día de viaje, Abraham levantó la vista y vio el lugar a la distancia. Génesis 22:3 y 4

Siempre me llamó la atención los tratos de Dios con sus hijos. ¿Por qué no le dijo a Abraham, sal de tu tienda y has holocausto en lugar de tener que caminar durante tres días? Me imagino como le habrá caminado la cabeza a Abraham durante todo ese trayecto, las preguntas que se hizo, las dudas e incertidumbre que habrá tenido.

El Señor no nos da mayor prueba de la que podamos soportar, Él nos conoce y sabe la medida de nuestra fe.

En estos tiempos como congregación estamos desafiados a dar un tremendo paso de Fe con la adquisición de una nueva propiedad. Humanamente no podríamos asumir este gran compromiso y menos en este tiempo que a nivel nacional padecemos una decadencia en la economía, en la política y como sociedad y ni hablar de la falta de valores humanos. Bajo todo este panorama negativo estamos convencidos de que Dios está al control y pone en nosotros la medida de Fe requerida para estar a la altura de su voluntad. Tomó luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó Jehová 1º Samuel 7:12.

El año que viene Casa de Dios cumple 70 años en Villa Ballester y podemos decir con toda seguridad que hasta aquí nos ayudó Dios y estamos convencidos que lo seguirá haciendo porque Él es FIEL y cumple sus promesas.

Oramos: ¡Qué bueno Señor es estar en tus negocios, confiados en que tu harás posible lo imposible! Pon en nosotros la medida de Fe para estar a la altura de tu voluntad. ¡Amén!