Día 8/3 de Noviembre

Andrés Lorenzo

LÍDERES QUE INYECTAN FE

Nehemías se encontraba en Susa capital del imperio sirio, en ese entonces él era copero del Rey, cuando le llegaron malas noticias acerca de las condiciones en las que se encontraba Judá y las murallas de Jerusalén ya que se encontraban en ruinas, por lo que la ciudad estaba indefensa y el pueblo se encontraba en desesperación.

Nehemías después del dolor de la noticia lloró, ayunó y oró al Dios de toda gracia, este combo le proporciono la Fe que necesitaba para hablar con el rey y solicitar su ayuda, y gracias a Dios halló gracia ante sus ojos y le proporcionó lo necesario para viajar muchos kilómetros hasta Jerusalén sin sufrir daños. Al llegar observando todo con fe, lo recorrió completamente y viendo al pueblo destruido más que la Ciudad de Jerusalén les dijo- Nehemías 2.17- Ustedes saben muy bien las dificultades en que estamos. Jerusalén yace en ruinas y sus puertas fueron destruidas por fuego. ¡Reconstruyamos la muralla de Jerusalén y pongamos fin a esta desgracia! y era tal la fe que él tenía que se las inyectaba profundamente.

Por tal motivo en todo el capítulo 3 habla de como esas personas inyectadas por la fe de Nehemías, el líder que Dios había levantado, alzaron sus brazos y comenzaron las obras. Pero surgía un nuevo problema, los demás pueblos se levantaron contra Jerusalén y querían destruirlo antes que terminaran.

Pero cuando la fe que es un arma muy poderosa ya está activada es indestructible y muy difícil de frenar, por lo que Nehemías y el pueblo lograron el objetivo, a pesar de que tuvieron que trabajar con una mano y con la otra sostener la espada.
Oramos: Padre, no permitas que como líderes desactivemos la fe de las personas, sino más bien danos la sabiduría para que nuestra fe crezca y podamos inyectarla de tal forma que se transforme en acción, para poder alcanzar a los hombres de poca fe, ya que nuestra fe se divulga por todo el mundo. En el nombre de Jesús. ¡Amen!